Arqueología

arqueologia

Los restos encontrados en el Baixo Miño constatan la presencia humana desde hace más de 200.000 años. Útiles paleolíticos, túmulos, petroglifos o castros marcan las sucesivas épocas de humanización del territorio.

Los numerosos castros corroboran la existencia de un asentamiento generalizado y en continuo crecimiento en torno a los siglos VII – VI a.C. y que permanece hasta la romanización, en el s. I a.C. La presencia romana se mantendrá durante cinco siglos y el crecimiento poblacional continuará con el periodo germánico a partir del s. V.

Desde este momento, la Sede Episcopal de Tui junto con el Monasterio de Oia a partir del siglo XII, se confi guran como dos señoríos eclesiásticos de gran infl uencia sobre toda la comarca.

TUI

En la ribera del río Miño en la parroquia de Caldelas de Tui se encontró un casco realizado en bronce y cuya cronología corresponde al s. III a. C. Actualmente se conserva en el Museo Diocesano de Tui, que alberga numerosos fondos arqueológicos de Tui y la comarca del Baixo Miño. En las faldas del Monte Aloia se encuentra el Castro Alto dos Cubos, en el que podemos contemplar diversas estructuras habitacionales que se corresponden con la cultura galaicoromana. Importantes restos arqueológicos son también el conjunto de petroglifos de Rozacús y el Alto do Coello, en la parroquia de Randufe.

TOMIÑO

Los petroglifos del Monte Tetón son uno de los conjuntos de arte rupestre más importante de Europa.

O ROSAL

De la cultura castreña en O Rosal destacamos el Castro del Monte de la Magdalena, formidable mirador a Portugal y a la desembocadura del río Miño. Unos alcornoques milenarios resguardan la Capilla de Santa Magdalena. En cuanto a la romanización, sobresale (inmediata a su capilla) la villa romano-visigótica de San Vicente de Marzán, en la que se conservan dos sepulcros antropomorfos y donde se descubrió un ara (altar) romana dedicada a Mercurio que hoy se encuentra en el Museo Diocesano de Tui.

A GUARDA

El Castro de Santa Trega, situado en el monte del mismo nombre, constituye una de las muestras más importantes de la cultura castreña del noroeste peninsular. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931 y destaca por su extensión y su estado de conservación. El Museo (MASAT) conserva los vestigios encontrados en las excavaciones.

OIA

De entre los 150 petroglifos localizados en Oia destacamos Auga dos Cebros en el cauce del río Vilar, por contar con las únicas embarcaciones conocidas hasta la fecha en los petroglifos prehistóricos galaicos. La de mayor tamaño alcanza los 155 cm de longitud, rodeada de un grupo de ciervos. Se encuentran en el margen izquierdo de la carretera de Oia a Torroña, en la parroquia de Pedornes. Todas ellas apuntan a modelos del Mediterráneo Oriental del segundo milenio a.C. Otro petroglifo espectacular es el de Pedra Escrita o Laxe Cruzada, entre Burgueira y Torroña, que tiene el laberinto más grande al aire libre que haya aparecido en Europa con 110 cm. de diámetro. Los más accesibles son el petroglifo de A Cabeciña en Mougás y el de A Pedreira en Sta. Mª de Oia.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.